15-02-2017

Reportaje Chile La experiencia de los clientes libres en el ejercicio de agregación de demanda

Las empresas con altos consumos de electricidad que participaron en esta inédita iniciativa esperan cerrar contratos en el primer trimestre del año, con un nivel de precios entre US$50 y US$78 MWh.

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Un respiro en el alza de costos de la energía eléctrica dentro del mercado de clientes libres se produjo en la Región del Biobío luego del ejercicio de agregación de demanda privada entre generadoras y distribuidoras, y 13 grandes consumidores de electricidad realizada en la zona, gracias a la cual en el primer trimestre de este año las negociaciones cerrarán en nuevos contratos con un precio entre US$50 y US$78 MWh.

Este fue el principal resultado de la experiencia del Plan Piloto de Demanda Agregada, a partir del trabajo realizado en la Mesa de Grandes Consumidores de Energía de la Región del Biobío, impulsada por Irade y la Asociación de Consumidores de Energía no Regulados (Acenor A.G.), con el apoyo de la Secretaría Regional Ministerial de Energía del Biobío.

La demanda agregada de clientes libres consiste en que un grupo de empresas unen sus consumos de energía para generar una curva de demanda común y de esta manera poder negociar con las empresas suministradoras en forma conjunta y acceder a mejores condiciones de competencia. En este proceso se recibieron 46 ofertas de suministro eléctrico de 14 empresas generadoras por un total de 56.196 GWh, lo que equivale a 12 veces la energía requerida por un grupo de clientes libres de la región, mientras que el rango de precios de las ofertas registrados fue desde US$50 hasta US$78 por MWh, con un precio medio cercano a US$58 MWh.

Perspectivas
Tanto en el sector público como en el privado concuerdan en que esta iniciativa es replicable en otras regiones del país, donde los clientes libres muestran altos niveles de consumo.

Gustavo Alcázar, past president de Irade y vocero de la Mesa de Grandes Consumidores de Energía, sostiene a Revista ELECTRICIDAD que “desde la Comisión Nacional de Energía (CNE) nos han dicho que ha habido interés por mirar el piloto y entendemos que hay buenas expectativas sobre lo que aquí ocurra para poder replicarlo”.

Esta visión es compartida por Carola Venegas, seremi de Energía del Biobío, quien señala a este medio que los sectores productivos que podrían incorporarse a esta experiencia son el “agropecuario, la industria metalmecánica, la pequeña minería, e incluso el comercio de gran tamaño. Particularmente, junto a Acenor, hemos identificado oportunidades en empresas del segmento entre 500 kW y 5.000 kW, ubicadas en la zona central y en el sur, como las empresas productoras de leche”.

En esta línea Elías Valenzuela, presidente del directorio de Acenor, señala que “el Ministerio puede ahora validar este mecanismo que está mencionado en la Agenda de Energía, aunque se creía que era atractivo solo para pequeños clientes, se demostró que no es así, resultando también atractivo para grandes clientes y para las empresas suministradoras. Tal vez en un principio esto pudiera partir donde exista una alta concentración de demanda eléctrica industrial que califique como de cliente libre y adicionalmente estén cercanos a polos de generación o a proyectos nuevos deseablemente”.

Un respiro en el alza de costos de la energía eléctrica dentro del mercado de clientes libres se produjo en la Región del Biobío luego del ejercicio de agregación de demanda privada entre generadoras y distribuidoras, y 13 grandes consumidores de electricidad realizada en la zona, gracias a la cual en el primer trimestre de este año las negociaciones cerrarán en nuevos contratos con un precio entre US$50 y US$78 MWh.

Este fue el principal resultado de la experiencia del Plan Piloto de Demanda Agregada, a partir del trabajo realizado en la Mesa de Grandes Consumidores de Energía de la Región del Biobío, impulsada por Irade y la Asociación de Consumidores de Energía no Regulados (Acenor A.G.), con el apoyo de la Secretaría Regional Ministerial de Energía del Biobío.

La demanda agregada de clientes libres consiste en que un grupo de empresas unen sus consumos de energía para generar una curva de demanda común y de esta manera poder negociar con las empresas suministradoras en forma conjunta y acceder a mejores condiciones de competencia. En este proceso se recibieron 46 ofertas de suministro eléctrico de 14 empresas generadoras por un total de 56.196 GWh, lo que equivale a 12 veces la energía requerida por un grupo de clientes libres de la región, mientras que el rango de precios de las ofertas registrados fue desde US$50 hasta US$78 por MWh, con un precio medio cercano a US$58 MWh.

Experiencia

De acuerdo a los actores que participaron en el plan piloto del Biobío la experiencia de la licitación entre privados marcó un hito para el sector de los clientes libres.

Elías Valenzuela destaca a Revista ELECTRICIDAD que la importancia de esta experiencia es “promover la incorporación de mecanismos, desde el lado de la demanda, tendientes a que la operación de los sistemas eléctricos sea segura, de calidad y de costo eficiente y que el mercado eléctrico sea competitivo, con muchos oferentes, tecnológicamente actualizado, sin barreras de entrada y que se vayan eliminando gradualmente las asimetrías históricas del sector, en especial para los clientes libres”.

“Reconocemos que en un comienzo habían muy pocas expectativas de que este piloto pudiera terminar con éxito, pero la alianza con Irade, la formación de una Mesa de Grandes Consumidores de Energía, y el decidido y clave apoyo de la Seremi de Energía Carola Venegas permitieron concretar exitosamente este piloto que era un clamor de la región, donde se estaba perdiendo fuertemente competitividad y vocación industrial, pues habían algunos ejemplos de plantas que cerraron por el alto costo de la energía, por lo que esto ha sido un excelente ejemplo de una exitosa alianza de trabajo público-privada”, precisa el ejecutivo.

Carola Venegas detalla que la metodología de trabajo del plan piloto consideró el desarrollo de una “serie de talleres para actualizar el marco normativo eléctrico, así como lo que estaba ocurriendo en el mercado”. Luego se identificó una oportunidad en aquellos clientes que por su consumo tienen opción de optar entre cliente libre y cliente regulado, lo que derivó en el primer piloto de demanda agregada del país, indicó la autoridad, la que constó de cuatro etapas:
1) Obtención de perfiles de consumo por empresa.
2) Construcción de bloques de demanda eléctrica.
3) Consolidación en un informe técnico y la presentación de este a los generadores.
4) Negociación bilateral entre cada uno de los grandes consumidores y generadores.

El plan piloto no fue excluyente, siendo el único requisito que las empresas pudieran optar a negociación como cliente libre (mayor a 0,5 MW de potencia). Dentro de los socios de Acenor que participaron en la licitación estuvieron las empresas Inchalam y Papeles Biobío.
De acuerdo a Elías Valenzuela, “lo más complejo fue generar un proceso abierto, participativo, que fuera no vinculante, que diera garantías a los participantes −tanto clientes como suministradores− y resguardara algunas condiciones de confidencialidad solicitada especialmente por el lado de los oferentes. Nos hubiera gustado que se incorporara más demanda, pero también existía un poco de escepticismo respecto al resultado, por el contrario la respuesta de la oferta nos sorprendió positivamente”.

“En ese sentido, en caso de efectuarse un nuevo proceso de agregación de demanda, por ejemplo en el norte del país, en Antofagasta y Copiapó, como el realizado con los clientes libres de la Región del Biobío, Acenor está nuevamente disponible para liderarlo y se invitaría a participar a todos las empresas generadoras y distribuidoras participantes del sistema interconectado nacional, y a las que tengamos conocimiento que disponen de algún proyecto de generación que esté operativo en las fechas requeridas por los bloques de demanda agregados que se consideren para esa oportunidad”, precisó Valenzuela.

Fuente: Revista Electricidad

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