16-05-2017

Beneficiosa “migración” en el sector eléctrico

Por Andrés Rebolledo. Las políticas del Gobierno han permitido que el sector eléctrico se proyecte como un mercado con una sólida institucionalidad.

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Hace poco más de un mes la Comisión Nacional de Energía publicó el Informe Preliminar de Licitaciones de Suministro Eléctrico 2017. Este informe contiene buenas noticias para el sector eléctrico nacional, pues da cuenta de una baja en la demanda de clientes regulados respecto a la considerada en el estudio de demanda del año 2016, lo que se explica por el traspaso de estos clientes abastecidos a través de contratos regulados con las distribuidoras, hacia contratos libres celebrados directamente con las generadoras.

Lo anterior es consecuencia de los resultados de los últimos procesos de licitación de suministro eléctrico y los precios históricamente bajos, que han empujado al mercado a una rebaja del costo de la energía por adelantado y antes de lo comprometido por contratos hacia el año 2021.

Las políticas que ha implementado este Gobierno han permitido que el sector eléctrico se proyecte como un mercado que cuenta con una institucionalidad sólida, en el marco de una política energética consensuada, con nuevas regulaciones que buscan desarrollar un mercado dinámico, competitivo y confiable, que ha atraído a nuevos inversionistas al sector.

Todo lo anterior quedó de manifiesto no sólo en el precio exitoso con el que se concluyó el último proceso de licitación, sino también con el hecho concreto de que se presentó al proceso un récord de oferentes, la gran mayoría nuevos entrantes con energías renovables, con una oferta de energía que superó ampliamente lo requerido por el proceso.

En este sentido, los procesos de licitación buscan asegurar el abastecimiento de clientes regulados a través de contratos de suministro de largo plazo, cuyo precio es resultante de procesos competitivos y transparentes.

La Ley 20.805, publicada bajo este Gobierno en enero de 2015, define al cliente libre como aquel cuya potencia conectada es superior a 5.000 kilowatts, dejando al universo de clientes entre 500 kW y 5.000 kW de potencia conectada el derecho de optar por un régimen de tarifa regulada o de precio libre, por un período mínimo de cuatro años de permanencia en cada régimen.

Es este el universo de clientes que han evaluado la alternativa de modificar su estrategia de contratación, pasando de un esquema regulado, seguro y con contratos de largo plazo, pero cuyos efectos en baja de precio se darán a comienzos de la próxima década, a partir de la entrada en vigencia de los contratos resultantes de las licitaciones, a un esquema libre aprovechando el poder de negociación que presentan, con una mayor exposición a riesgos, y a través de contratos de menor plazo, pero que les permiten acceder a las beneficiosas condiciones de mercado que han dejado los últimos procesos de licitación.

En cifras concretas, lo que estamos viendo es que los clientes que han migrado de estrategia comercial han sido en total cerca de 250, lo que explica alrededor 1.200 GWh/año. Esta última cifra se explica con el traspaso de cerca de 125 clientes del sector comercial y servicios, los que consideran al retail, servicios, telecomunicaciones, salud, educación y condominios, por un monto de 500 GWh/año, además de cerca de 120 clientes del sector industrial y de construcción, por un monto aproximado de 674 GWh/año.

¿Qué implicancias tiene para el cliente acogerse hoy al régimen de cliente libre en búsqueda de mejores precios? Parte de la respuesta la podemos encontrar en el piloto de agregación de demanda de clientes industriales desarrollado en la Región del Biobío, proceso en el que participó un importante grupo de clientes industriales en búsqueda de mejorar su poder de negociación frente a generadoras agrupando sus consumos, bajo la asesoría de Irade Biobío y Acenor, y con el apoyo del Ministerio de Energía a través de su Seremi. El resultado de dicha licitación alcanzó un precio de energía, en promedio, de US$58/MWh, valores muy por debajo al valor de los contratos vigentes para estos clientes.

En este escenario, un cliente industrial regulado que ha participado en este ejercicio de agregación de demanda podrá beneficiarse de una cuenta final 30% más barata por consumo de electricidad. Dada la importancia de la electricidad en la estructura de costos de algunas industrias, esta rebaja significa ganancias relevantes en mayor productividad y competitividad para estas empresas.

 

Fuente: Pulso.cl

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